Mejora la frenada de la pick-up con la conversión de disco de tambor a freno de disco de Pedders

Ciertamente el segmento de las pick-up o camionetas todoterreno está viviendo una auténtica revolución en España. Seguramente gracias al cambio de normativa, pues ahora se reconocen como categoría aparte y tienen los derechos de circulación equivalentes a un coche particular (que muchas lo son) incluyendo la posibilidad de circular a velocidades de hasta 120 km/h (antes a 90 km/h).

Realmente, con ellas, tanto es posible viajar sobre asfalto como lejos de él con un nivel de confort comparable al de cualquier todoterreno. Estos últimos años, estos vehículos de vocación industrial han llegado a tal punto de refinamiento que incluso para muchos se han convertido en el coche particular ideal, aunque su tamaño pueda superar los 5 metros de longitud.

Un freno de origen demasiado simple 

No obstante, aunque las pick-up están de moda como utilitario, la mayoría de ellas cuentan con un freno de origen demasiado simple para el nuevo uso que está adquiriendo. Y ahí es donde entra el kit de conversión de freno de tambor a freno de disco, que se incorpora a este nuevo gran mercado que se ha abierto en España como otra gran revolución. Gracias a este kit, las pick-ups pueden convertirse, definitivamente, en el vehículo ideal. Práctico tanto para las que tienen habitualmente un uso industrial como las que tienen un uso particular, pues gracias a esta conversión, pueden optimizar su frenada.

De hecho, en una prueba de testeo que realizó la firma Pedders para confirmar la mejora en el frenado del Toyota Hilux Gen 8 4WD con o sin el nuevo sistema al alcanzar la velocidad de 100km/h, dio unos resultados espectaculares. Mientras al darle al freno de tambor, el Toyota recorría una distancia de frenado de 99,7 m, el que llevaba el disco de freno, recorría una distancia de frenado de 62 metros, con lo cual había un 34% de mejora en la potencia de frenado. También cabe destacar que el kit incluye pastillas cerámicas de alto rendimiento. Como sabéis, estas pastillas son las que ofrecen mejores prestaciones y, por tanto, seguridad. No solo porque sean capaces de detener el vehículo en muchos menos metros, sino porque, por ejemplo, tienen una óptima resistencia al fading, anglicismo que se refiere a la pérdida de eficacia de los frenos tras su desgaste. De hecho, duran más que los frenos tradicionales, ya que su funcionamiento implica una distribución del calor completamente uniforme por toda la superficie del disco, al contrario que los frenos metálicos, que pueden alcanzar temperaturas tan altas cuando se utilizan, que se reduce completamente su eficacia.

Eso confirma que la entrada de la firma Pedders, líder de la suspensión en Australia, en el campo de la frenada es y será una auténtica revolución. Desde 2014 ha desarrollado nuevas piezas de frenado, que están revolucionando el mundo de las pick-ups. Su experiencia en el mundo de la suspensión y de la competición deportiva asegura la fiabilidad de sus productos. Y es que ya no hablamos sólo del kit de conversión de freno, también las pastillas de cerámica Kevlar, el disco de freno performance rasurado y el kit de freno TrakRyder Extreme, los cuales trabajan para garantizar una mayor superficie de frenado en este tipo de vehículos. Actualmente se encuentra disponible para Nissan Navara D23, Isuzu D Max, Ford Ranger, Mazda BT50, Mitsubishi L200, Toyota Hilux.

 

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